El director general del ISSSTE, Pedro Zenteno Sentaella, informó que el Insabi les hizo entrega del Hospital General “Dr. Carlos Calero Elorduy”, destinado a atender pacientes COVID en el estado de Morelos, el cual comenzará a operar en dos semanas con equipo nuevo de alta tecnología.

Manifestó que de esta forma se podrá abatir el rezago quirúrgico de la pandemia.

Dijo que para el ISSSTE es importante la rehabilitación de estos espacios, sobre todo con instalaciones y equipamiento moderno, ya que con ello logramos brindar la atención que se merecen “los amos y señores que son nuestros derechohabientes. La inversión destinada son sus impuestos que se administran con transparencia, honestidad y eficacia”, indicó.

Zenteno Santaella indico que con ello, además, se busca terminar con los hospitales que están subutilizados.

“No queremos hospitales subutilizados, como hemos encontrado en algunos lugares del país, ya que es infraestructura que le costó al pueblo de México y por lo tanto los debe beneficiar a ellos”, expresó.

Destacó que el gobierno federal, durante la pandemia pudo rescatar este hospital, a través de la Sedena con recursos del Insabi. “Esta obra bien construida, demostró el trabajo en equipo de diferentes instituciones para atender a cualquier mexicana y mexicano en la emergencia sanitaria”, resaltó.

Precisó que este nosocomio cuenta con cinco quirófanos y servicios de diferentes especialidades que atenderán a más de 280 mil derechohabientes, lo que permitirá descongestionará la atención que otorga el Hospital Regional “Centenario de la Revolución”, al realizar cirugías de mínima invasión y ambulatorias como de columna, general, ortopedia, oftalmológicas, entre otras.

En cuanto al personal médico, Pedro Zenteno aseguró que se realizan las gestiones necesarias para contratar a las y los profesionales de la salud del Insabi que apoyaron a la población durante la pandemia, así como a especialistas que se forman en los hospitales del instituto.

Por su parte, el director general del Insabi, Juan Antonio Ferrer Aguilar, señaló que las instalaciones del nosocomio morelense se encontraban en el abandono y la Sedena se dio a la tarea de rehabilitarlas. Con esta remodelación, se le da una vida útil de 50 años al hospital; el equipamiento de quirófanos, material e insumos instalados son de primer nivel para beneficiar a la derechohabiencia del Issste de Morelos.

Para la atención de pacientes con COVID-19, el nosocomio operó con 70 camas, 30 de ellas con ventilador y monitor en el primer piso para terapia intensiva y 40 de hospitalización en el segundo.

Con este hospital, el Issste ampliará las camas censables disponibles en la zona metropolitana de Cuernavaca en 50 por ciento respecto a las 246 que actualmente tiene el Hospital Regional “Centenario de la Revolución Mexicana”; el cual cuenta con 64 especialidades, salas de Hemodinamia, Perinatología, Tococirugía, Ginecología, entre otras.

Para la remodelación de este hospital, la Sedena realizó trabajos de ingeniería que consistieron en aplanado, pintura de muros y fachadas; sustitución de instalaciones eléctricas, cambio de pisos, baños, puertas, ventanas, instalación de sistemas de comunicación, red de gases medicinales, cocina y sistema contra incendios.

Adquirió equipo médico, de protección personal, medicamentos, computadoras, impresoras insumos médicos, realizó adecuaciones en las áreas de ginecología y pediatría en el tercer piso; reacondicionamiento de cinco quirófanos, tres de cirugía mayor y dos de cirugía ambulatoria.



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